12 mayo 2013

Una tableta no es un móvil

Para tener un teléfono Android de última generación no hace falta quemar la tarjeta de crédito. La mayoría de las operadoras tiene modelos de Samsung, HTC o Motorola por precios que oscilan entre los 0 y los 199 euros, en principio precios bastante razonables. Hay truco, claro. Éste es el precio que se consigue al firmar un contrato, una firma que supone atarse al operador de telefonía de 18 a 24 meses con tarifas de consumo mínimo y planes de datos de precio fijo. Es ahí donde la operadora recupera el coste del terminal, que compran al fabricante a un precio muy superior.

Los usuarios de iOS sufren una esclavitud parecida. Un iPhone puede llegar a costar cero euros en casos muy concretos, pero al hacerse con uno el usuario queda atado a la operadora. La diferencia es que los usuarios de Apple han tenido siempre una alternativa: por 229 euros el iPod Touch ofrece la misma funcionalidad que el iPhone. No puede hacer llamadas o conectarse a la red 3G, y tiene una cámara de menor resolución, pero puede acceder a la AppStore y descargar prácticamente las mismas aplicaciones.

Gracias al extenso catálogo de juegos de la AppStore, el Touch se ha convertido en una alternativa a las consolas de Sony o Nintendo, un dispositivo práctico para acceder a la Red o consultar el correo desde cualquier punto de acceso WiFi, que algunos usuarios utilizan también para hablar gracias a Skype o FaceTime. En el último año las ventas de este modelo de iPod han crecido un 27% y en el último trimestre de 2010 representaron la mitad del negocio de reproductores musicales de Apple con más de 10 millones de unidades vendidas.

Desde este mes tiene seria competencia. Sam sung acaba de presentar en España el Galaxy Player 50, un reproductor multimedia avanzado equipado con Android que dejó ver por primera vez en la feria IFA de Berlín el pasado otoño. Aunque otros fabricantes han probado con Android para fabricar MP3 con pantalla táctil (por ejemplo la francesa Archos) el Galaxy Player 50 es el primero que permite acceder al Android Market para descargar aplicaciones y que además integra los programas de Google para mapas, correo y otros servicios.

Su diferencia con los teléfonos es mínima. Al igual que el Touch, puede decirse que el Galaxy Player es un Galaxy que simplemente no puede realizar llamadas o conectarse a la Red.

Con un catálogo de más de 100.000 aplicaciones y entre ellas cada vez más juegos, Galaxy 50 puede presumir también de ser una especie de consola de videojuegos portátil. «Es una categoría de producto nueva, un dispositivo que combina la reproducción de música, vídeo e imágenes con la posibilidad de acceder a contenidos on line», explica Marcos García, director de la divisón de electrónica de consumo de Samsung en España.

Ahora bien, es necesario hacer algunas matizaciones. Su apariencia externa es muy parecida a la de los teléfonos de la línea Galaxy de Samsung, pero las especificaciones son menores. Por ejemplo, en lugar de las grandes pantallas que suelen acompañar a algunos modelos de teléfono del fabricante coreano, como el Galaxy S, el Galaxy Player tiene una de 3,2 pulgadas con resolución de 400 x 240 píxeles. Para almacenar las aplicaciones y el contenido multimedia dispone de una memoria interna de 8 GB y la cámara de fotos y vídeo es de dos megapíxeles de resolución, menos de lo que suelen ofrecer los teléfonos a la venta hoy en día, que rondan los cinco megapíxeles de media.

Galaxy Player 50 funciona con la versión 2.1 del sistema operativo de Google y podrá actualizarse a futuras versiones. En total pesa 84 gramos y tiene poco más de 11 milímetros de grosor. Su batería permite reproducir música durante todo el día o ver vídeo durante cinco horas de forma continua. Aunque las prestaciones son inferiores a las del reproductor de la manzana (sobre todo la resolución de pantalla) también lo es el precio. Cuesta 169 euros pero, eso sí, sin firmas, sin mensualidades y sin planes de consumo.

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