13 mayo 2013

Los móviles inteligentes ganan en pantalla

De frente es fácil dudar si el Galaxy S II de Samsung es un teléfono o una tableta. Después de todo tiene la friolera de 4,3 pulgadas de pantalla, once centímetros en diagonal. La superficie del teléfono es un rectángulo de 125 x 66 milímetros (un centímetro más por cada lado que su antecesor, que ya tenía unas dimensiones generosas), un móvil más fácil de llevar en el bolso o en la chaqueta que en el pantalón.

Sin embargo, al ponerlo de perfil la cosa cambia. Sam sung ha conseguido que uno de los teléfonos Android más avanzados del año mida sólo 8,5 milímetros. Hoy el smart phone más delgado del mundo. 

El récord no está nada mal si se piensa que en su interior hay un procesador de doble núcleo, una cámara de ocho megapíxeles y hasta 32 GB de memoria y una generosa ración de batería. «Es un sucesor natural para el Galaxy S, pero va un paso más allá en potencia, calidad de pantalla, diseño y dimensiones», aseguró JK Shin, presidente de la división de móviles de Samsung durante su presentación en el Mobile World Congress

Ésta es una de las nuevas tendencias de la telefonía móvil avanzada, sobre todo en el mundo Android donde los fabricantes tienen que diferenciarse cada vez más para competir por el favor de un público que tiene un perfil más tecnófilo que el de otras plataformas. Ya no basta con cambiar algunos elementos en la interfaz gráfica, ahora se llevan los teléfonos tan delgados que casi desaparecen, con mucha potencia pero que crecen cada vez más en volumen debido al tamaño de las pantallas.

Al teléfono de Samsung hay que sumar, por ejemplo, el Xperia Arc, uno de los últimos lanzamientos de la compañía Sony Ericsson. Llega al mercado en los próximos meses y la curvatura de su espalda le permite presumir de un grosor de 8,7 milímetros a pesar de tener una pantalla de 4,2 pulgadas y una cámara de ocho megapíxeles. LG, se enfrenta al Galaxy S II de Samsung con un nuevo modelo de móvil que también presume de medidas. El Optimus Black tiene 9,3 milímetros de grosor y una pantalla de cuatro pulgadas.

El contraste con la estrategia del otro gran protagonista del mercado, Apple, es cada vez más evidente. Al igual que otros años, la compañía de la manzana no ha estado presente en la feria de Barcelona, pero no se ha escapado de los rumores y las comparaciones. Durante la presentación del iPhone 4 el pasado mes de junio, Steve Jobs hizo una referencia a los tamaños de pantalla de la competencia, «están fabricando teléfonos que parecen Hummers (un todoterreno de grandes dimensiones muy popular en EEUU)», dijo entonces. 

El iPhone 4 fue durante muchos meses el teléfono avanzado más delgado del mercado con 9,3 milímetros, pero Apple optó por mantener las 3,5 pulgadas de pantalla. En lugar de ampliar dimensiones, decidió expandir la resolución de la misma hasta los 960 x 640 píxeles. La gran mayoría de los teléfonos de más de cuatro pulgadas de Android se mantienen en los 800 x 480 píxeles de resolución, una densidad mucho menor.

Ahora, la publicación Digitimes asegura que la próxima versión del teléfono de la manzana podría aumentar la pantalla hasta las cuatro pulgadas y que la compañía podría poner un modelo alternativo a la venta de menores dimensiones para mercados y segmentos de la población donde los móviles de gran tamaño no tienen buena acogida, como Asia. 

Es una estrategia parecida a la que seguirá HP con su nueva línea de teléfonos Palm, que incluye un móvil del tamaño de una tarjeta de crédito, o HTC, que ha presentado en Barcelona un modelo de reducidas dimensiones. Para gustos, tamaños.

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