05 agosto 2013

Las mujeres de Bond

Han pasado 40 años desde que, en 1962, Ursula Andress impactara para siempre en la memoria del cine con su biquini blanco, dibujando con sus curvas los requisitos de sus futuras homónimas.

Hoy, el incombustible agente británico Bond, James Bond, interpretado por el quinto hombre, Pierce Brosnan, vuelve a la gran pantalla con su vigésima aventura Muere otro día. Mucho ha llovido desde que 007 midiera sus fuerzas con el Dr No, cuando las complacientes mujeres eran meros ornamentos al nivel de los demás placeres terrenales. En el siglo XXI una oscarizada Halle Berry, la segunda chica Bond de color, homenajea con biquini incluido a su antecesora afianzando a la vez la postura de una nueva compañera, capaz de colocarse a la altura del refinado agente, dentro y fuera de la cama.

Como si de un sencillo patrón se tratase, el perfil de la mujer Bond se dibuja en un primer momento inamovible y soporta con femenina estoicidad y eterno glamour los cambios sociales y culturales. Este personaje, que repetía una fórmula infalible, ignora también los cambios en la moda durante décadas.

La última entrega de Bond parece ser la más coherente con su época en vestimenta y actitud.

El consumismo de la moda ha tocado la saga Bond para dotarla de un glamour que nunca antes había tenido. Los nombres de maisons como Fendi, Ungaro, Giorgio Armani o Donatella Versace se apuntan a un carro recién descubierto en el que jamás antes habían estado presentes.

Afroamericana, curvilínea y peligrosa, así es la nueva chica Bond que muestra Halle Berry y la que, esperemos, continúe en próximas entregas. Con un look mucho más peligroso que las anteriores compañeras de Bond, Jinx no deja de ser terriblemente sexy. Los vestidos escotados se entremezclan con las prendas de piel de Fendi y el traje creado exclusivamente para el filme por la firma italiana Versace a base de cristales de Swarovski, signo inequívoco de la mano de Donatella. Mención especial merece la marca de bañadores La Perla que desde hace décadas firma los biquinis que han enmudecido al respetable una y otra vez. Pero no siempre ha sido así.

No hay comentarios:

Publicar un comentario